Dedico este espacio para enseñar a los más pequeños a relajarse, esta actividad la podemos realizar después del patio, que es cuando necesitan un momento de calma para poder seguir con la actividad, o cuando tenemos niños que están muy nerviosos, enfadados o inquietos.
Con esta actividad pretendo conseguir que los niños aprendan
a respirar, a concentrase y relajarse por un momento, además también favorece
la conciencia corporal, el equilibrio y la coordinación. Esta práctica les
ayudará a crear un hábito saludable a través del ejercicio tanto a nivel físico
como mental, que les puede resultar muy útil a lo largo de su vida. 💆
A continuación muestro un vídeo muy sencillo y divertido para empezar a practicar con ellos, tanto en el aula como en casa.